Rockwell Automation sitúa la autonomía industrial en el centro de la nueva revolución productiva

rokLive emea 2026, transformación digital industrial

En ROKLive EMEA 2026, la compañía muestra cómo inteligencia artificial, software industrial y ecosistemas tecnológicos están redefiniendo la competitividad de las fábricas

La industria mundial atraviesa un momento decisivo. La presión inflacionaria, la competencia global, la creciente exposición a riesgos de ciberseguridad y la necesidad de producir de forma más eficiente están acelerando la transformación de las plantas industriales. En este escenario, Rockwell Automation ha presentado en ROKLive EMEA 2026 una visión clara del rumbo que está tomando la industria: el paso desde la automatización tradicional hacia lo que la compañía denomina autonomía industrial, un modelo productivo donde datos, inteligencia artificial y software permiten a las fábricas operar con mayor agilidad, resiliencia y capacidad de decisión.

La multinacional, considerada uno de los grandes referentes globales en automatización industrial y transformación digital, apuesta por integrar plataformas de software industrial, sistemas MES, robótica avanzada y análisis de datos para construir operaciones industriales más inteligentes. La evolución ya no se limita a automatizar tareas, sino a crear sistemas capaces de analizar información en tiempo real y optimizar los procesos productivos de forma continua.

Durante el encuentro, Rodrigo Riera, vicepresidente de ventas de la región Sur EMEA de Rockwell Automation, explicó que la industria se encuentra en plena transición hacia una nueva fase de la cuarta revolución industrial, donde el verdadero motor del cambio es la capacidad de interpretar y utilizar los datos. Con más de dos décadas de experiencia en automatización y transformación digital, Riera ha liderado dentro de la compañía el cambio de un enfoque tradicional centrado en hardware hacia modelos basados en software, servicios digitales y plataformas industriales.

Según el directivo, la evolución hacia la autonomía industrial se sustenta en tres elementos esenciales, tecnología, enfoque de sistema y experiencia en el dominio, una combinación que permite transformar datos operativos en decisiones estratégicas. En este contexto, la inteligencia artificial está acelerando el ritmo de innovación en las fábricas. “La robótica con inteligencia artificial ya no es una promesa futura, forma parte de la realidad industrial actual”, señaló Riera, subrayando que cada vez más empresas utilizan modelos de IA para analizar datos de producción y mejorar la eficiencia de sus operaciones. Riera también destacó que el contexto industrial actual obliga a las empresas a innovar con rapidez. Factores como la inflación, la presión competitiva internacional o los riesgos asociados a la ciberseguridad industrial están empujando a las compañías a replantear su estrategia tecnológica. En este sentido, Rockwell Automation centra su propuesta en lo que denomina “simplificar la competitividad”, es decir, proporcionar herramientas que permitan a las empresas operar con mayor eficiencia en entornos industriales cada vez más complejos.

La compañía, que cotiza en la Bolsa de Nueva York y ha sido reconocida entre las empresas más éticas del mundo, ha destinado más de 3.000 millones de dólares a inversiones tecnológicas, con especial foco en software industrial y en la protección de infraestructuras OT frente a amenazas digitales. Con alrededor de 26.000 empleados y presencia en más de 100 países, Rockwell Automation se ha consolidado como uno de los actores clave en la evolución tecnológica de la industria global. Otro de los aspectos destacados durante el encuentro fue la importancia de los ecosistemas de innovación industrial. La complejidad de la transformación digital hace que ninguna compañía pueda abordar estos retos en solitario. Por ello, Rockwell Automation ha desarrollado una amplia red de colaboración que incluye 222 distribuidores, 120 partners tecnológicos, más de 3.900 integradores de sistemas y más de 3.600 partners OEM, una estructura que permite desplegar soluciones industriales complejas en múltiples sectores productivos.

Este modelo colaborativo resulta especialmente relevante en proyectos industriales avanzados como el desarrollado con Lucid, fabricante de vehículos eléctricos. En este caso, las soluciones tecnológicas de Rockwell permiten supervisar todo el proceso de fabricación y analizar el ciclo completo de producción para mejorar la eficiencia y adaptarse a los cambios en la demanda del mercado.

La transformación industrial también está teniendo un impacto significativo en España. Durante el encuentro, José Paredes, director general de Rockwell Automation para España y Portugal, destacó que el país se está posicionando como un polo industrial relevante dentro del contexto europeo, impulsado por la digitalización de sectores como la alimentación, las infraestructuras o la industria farmacéutica. Con más de cuatro décadas de experiencia en automatización industrial, Paredes señaló que las empresas españolas están inmersas en un proceso de modernización orientado a mejorar la eficiencia de las plantas productivas y reforzar su competitividad en un entorno cada vez más exigente.

Los casos presentados durante el evento muestran cómo la digitalización industrial ya está produciendo resultados tangibles en diferentes sectores. Uno de los ejemplos es el de West-Bake, fabricante de productos de bollería industrial que se enfrentaba a problemas derivados de la fragmentación de datos y de procesos manuales basados en papel. Para superar estas limitaciones la empresa implantó Plex MES, una plataforma que permite digitalizar los registros de producción y mejorar la trazabilidad de los productos. Gracias a esta solución, la compañía ha logrado optimizar la planificación de la producción y disponer de una base tecnológica preparada para su crecimiento futuro.

Otro caso relevante corresponde a la farmacéutica ROVI, donde se implementó la solución FactoryTalk PharmaSuite MES con la participación del integrador especializado Adasoft, certificado Gold de Rockwell Automation. El proyecto permitió digitalizar la gestión de lotes y eliminar gran parte de los registros en papel, reforzando la integridad de los datos en un entorno regulatorio exigente. La implantación se completó en menos de un año y ha permitido establecer una infraestructura digital replicable en otras instalaciones industriales.

En el ámbito alimentario, la empresa Hawaiian Host Group afrontaba el reto de gestionar diferentes formatos de empaquetado en sus líneas de producción. La solución adoptada combinó robótica industrial, sistemas de accionamiento Kinetix y variadores PowerFlex con herramientas de realidad aumentada para formación de operarios, lo que permitió mejorar la eficiencia de las máquinas y facilitar el aprendizaje de nuevos trabajadores en un entorno con alta rotación de personal.

La ciberseguridad industrial fue otro de los ámbitos abordados durante el encuentro. El grupo Ronal necesitaba implantar un sistema seguro de acceso remoto para gestionar sus operaciones en 14 plantas distribuidas en dos continentes y con más de 300 partners industriales conectados. La solución desarrollada permitió centralizar todos los accesos en una única plataforma IT-OT, incorporando cifrado compatible con la normativa NIS2, control de privilegios y capacidades avanzadas de auditoría.

El último caso presentado fue el de Aigües de Barcelona, empresa responsable de gestionar el suministro y ciclo del agua para cerca de tres millones de habitantes del área metropolitana de Barcelona. La compañía ha evolucionado su arquitectura tecnológica mediante la plataforma Logix de Rockwell Automation, integrada en un entorno multivendor basado en estándares abiertos. Durante el encuentro, Javier Gamiz Caro, responsable de Sistemas de Control Industrial de Aigües de Barcelona, explicó que la estrategia tecnológica de la organización se basa en la estandarización de sistemas y la integración de diferentes tecnologías en una arquitectura común. El aumento de la capacidad de cómputo y la digitalización de las infraestructuras ha permitido mejorar la resiliencia del sistema, algo especialmente relevante en un contexto marcado por el cambio climático y la presión sobre los recursos hídricos.

La lectura que deja ROKLive EMEA 2026 es clara: la industria está evolucionando hacia operaciones cada vez más autónomas, impulsadas por datos, inteligencia artificial y plataformas digitales capaces de conectar el mundo físico de la producción con el entorno digital de la gestión empresarial. En este nuevo escenario industrial, la integración entre tecnología operativa y tecnología de la información, la colaboración entre empresas y partners tecnológicos y la adopción de arquitecturas abiertas se perfilan como los pilares que definirán la competitividad de las fábricas en los próximos años. El objetivo, como señalan desde Rockwell Automation, es construir hoy el futuro de las operaciones industriales.