Cigna Healthcare presenta Sense Lab, una experiencia inmersiva sobre el impacto del entorno en cada persona

El bienestar en el entorno laboral no depende únicamente de las tareas, las relaciones o la organización del trabajo, sino también de cómo cada persona experimenta el espacio en el que desarrolla su jornada. El ruido, la iluminación, las pantallas, la temperatura o determinados olores forman parte de ese entorno cotidiano y pueden contribuir al cansancio, la falta de concentración o el malestar.

Sin embargo, no todas las personas perciben ni responden de la misma manera a estos estímulos. Entender estas diferencias resulta especialmente relevante si se tiene en cuenta que solo el 33% de los españoles califica su bienestar en el lugar de trabajo como «excelente» o «muy bueno», según el Cigna Healthcare International Health Study.

Ante este contexto, Cigna Healthcare ha presentado Sense Lab en el marco del ‘HR Innovation Summit 2026’, una experiencia inmersiva que permite conocer cómo responde cada participante al entorno que le rodea a través de los cinco sentidos.

Para ello, ha utilizado una diadema inteligente que combina electroencefalografía (EEG), fotopletismografía (PPG), giroscopio y acelerómetro para registrar de forma pasiva y continua la actividad eléctrica cerebral, el pulso y el movimiento. A partir de estas variaciones, Sense Lab genera un resultado personalizado que permite identificar ante qué estímulos ha mostrado cada persona una mayor sensibilidad.

Durante aproximadamente cinco minutos, los curiosos que se acercaron al stand de Cigna pudieron recorrer los cinco sentidos a través de diferentes experiencias sensoriales. Con las gafas puestas, la vista y el oído entran en juego a través de un vídeo inmersivo que comenzaba en un escenario tranquilo y evoluciona hacia situaciones cotidianas con una presencia creciente de movimiento, conversaciones, llamadas, notificaciones y ruido, antes de volver a un ambiente más calmado.

A continuación, el participante se retira las gafas y continuaba el recorrido interactuando con diferentes texturas, olores y sabores que generaban sensaciones contrastadas para trabajar el tacto, el olfato y el gusto, mientras la diadema continúa registrando sus señales fisiológicas.

Al finalizar la experiencia, el participante recibía un perfil sensorial personalizado con una puntuación global sobre 100, el resultado obtenido en cada uno de los cinco sentidos y la identificación de aquel en el que ha mostrado una mayor sensibilidad.

Los resultados se calculan a partir de las variaciones fisiológicas registradas durante las distintas pruebas y una puntuación más alta indica una mayor sensibilidad ante los estímulos asociados a ese sentido, sin que esto implique una valoración positiva o negativa. De este modo, dos personas expuestas a los mismos estímulos pueden obtener resultados diferentes, ya que un mismo entorno no tiene por qué ser percibido de la misma manera por todos.

La doctora Daniela Silva, especialista en Medicina Interna y E-Health Medical Manager de Cigna Healthcare España, nos explicó que “Sense Lab ofrece una nueva forma de acercarnos al bienestar desde la prevención, poniendo el foco en factores del entorno que forman parte de nuestro día a día y a los que no siempre prestamos suficiente atención. Aspectos como el ruido, la iluminación o la exposición constante a determinados estímulos pueden influir en la concentración, el descanso o el bienestar general. Incorporar esta información nos permite ampliar la mirada sobre la prevención y entender que cuidar de nuestra salud no depende únicamente de nuestros hábitos, sino también de las condiciones en las que vivimos y trabajamos. Se trata, en definitiva, de avanzar hacia una prevención más amplia, que tenga en cuenta aquellos factores cotidianos que también pueden influir en nuestro bienestar”.

En el ámbito corporativo, Sense Lab ofrece a las compañías una forma innovadora y participativa de abordar el bienestar de sus equipos, acercando la prevención a través de una experiencia tangible y fácil de comprender. La iniciativa permite ampliar la mirada sobre el bienestar laboral e incorporar el entorno como un elemento más a tener en cuenta, los sentidos, junto a ámbitos ya consolidados como la salud física y emocional. De esta forma, contribuye a impulsar una cultura de prevención más consciente y a promover espacios de trabajo cada vez más centrados en las personas.